Pabellón y salón de actos en Pisa

Fecha: 2017
Diseño/dirección: Eduardo Delgado Orusco
Equipo: Javier Rincón Sánchez, Drawyoudreams (imágenes)
Concurso

 

Nuestra propuesta para el concurso del Pisa Conference Hall resulta evidentemente subsidiaria del Campus donde se ubican las célebres piezas arquitectónicas que han dado fama universal a esta ciudad italiana: su catedral, su baptisterio y su torre-campanario, celebérrima por su inclinación.

Estas piezas, como toda la arquitectura de inspiración gótica, se caracterizan por el dominio estructural alcanzado por los canteros y constructores que, a partir del siglo XII, empezaron a trabajar y a definir el nuevo estilo. En concreto se alcanzaron las técnicas de composición de grandes fábricas y estructuras a partir de la estructura vista realizada con piedra. Pilastras, columnas, arcos y bóvedas, entre otros elementos, sirvieron para configurar la característica presencia de estos edificios, abandonando los elementos masivos que habían caracterizado las etapas inmediatamente pretéritas de la construcción y dando paso a estructuras mucho más estilizadas y elegantes. Y esto fue así incluso cuando se trataba de levantar grandes lienzos opacos –o apenas perforados– generando lo que podríamos denominar como una superposición de pieles.


En épocas mucho más recientes, y tanto en Italia como en otros países europeos, como Francia, el Reino Unido o España, han aparecido expresiones análogas ligadas al empleo de los materiales característicos de la modernidad, de la mano de figuras sobresalientes de la ingeniería. En este punto nos estamos refiriendo a los casos –entre otros– de Henri Labrouste, Gustave Eiffel o Eugène Freyssinet, en el ámbito francés; Eduardo Torroja, en el español o Pier Luigi Nervi, en el italiano. En esta misma línea se podrían citar otros autores que llegan hasta nuestros días, como Renzo Piano, Norman Foster o Richard Rogers.

Estos autores, y otros, siguiendo su estela, han sabido volver a trazar los edificios, no desde un estilo o un lenguaje, si no desde la expresión de estructural y la sinceridad constructiva, recuperando y reinterpretando en cierto modo, las intenciones de los canteros y constructores que hicieron posible las estructuras vecinas del nuevo Pisa Conference Hall.


De esta forma se explica el trazado de nuestra propuesta, en primer lugar como una nueva estructura concebida con las mismas leyes que lo fueron aquellos edificios a los que se quiere acompañar. No obstante, las limitaciones dimensionales del nuevo Pisa Conference Hall -altura máxima 10 metros y superficie de proyecto de alrededor de 1.500 metros cuadrados- le confiere aquel valor subsidiario del que se hablaba al principio de este texto.

Igualmente, el entendimiento de la estructura como una doble piel y un doble volumen –una caja dentro de una caja– ofrece nuevos valores espaciales y funcionales que interesa destacar. En efecto, nuestro auditorio se configura como un volumen prismático –un cubo intencional, cuya cubierta es ocupada por la cafetería requerida en el programa, que incluye un pequeño jardín– contenido en un cilindro definido por sus directrices verticales que se cubren mediante una cúpula ligera y transparente.

Al producirse el acercamiento a la pieza, se descubre que el suelo del cilindro se encuentra a 3,5 metros por debajo del suelo del campus exterior, de manera que la caja interior emerge de ese suelo que sirve de ámbito expositivo y de posible extensión del auditorio, generando la ilusión de una cierta flotación del volumen interior. En el perímetro de este suelo se ubicarían algunos usos auxiliares pedidos en el programa del conjunto. Finalmente, aquel vacío sería salvado mediante una pasarela ligera que subraya los valores de este espacio, a la vez que evoca los puentes levadizos de las fortalezas medievales.

Los lienzos del cubo interior sirven igualmente como ámbito de proyección de imágenes en movimiento –películas– que anuncian la programación o dan cuenta de lo que está sucediendo en el interior. No obstante, al encontrase celado por la estructura cilíndrica es posible limitar el eventual protagonismo de estas proyecciones en el Campus.
Finalmente, un pequeño pabellón escindido del volumen principal, serviría para ofrecer información y despacho de entradas, a la vez que extiende la presencia del proyecto, junto a la nueva ubicación de la Lupa Capitolina, ordenando esta parte del Campus.